Un lector o un escritor saben reconocer el talento cuando lo tienen entre las manos, esto es una afirmación personal, y posiblemente no sea ni la mejor forma, ni la más correcta de empezar una reseña, pero siempre he tenido un problema con seguir las normas y ya os avisé que lo mío no eran las reseñas al uso. Ahora bien, ¿para qué he escrito esto? Muy sencillo, sé que existen auténticas maravillas literarias, para todos los gustos, y que lo bueno de un libro es que en muchos casos es una buena forma de “desconectar” (a mí me pasa constantemente). Sin embargo, Memorias de un ser menor es una obra para esos lectores, que han devorado bibliotecas, que no saben ser si no es a través de palabras. Y por qué os preguntaréis, la respuesta es que es especial. Comencé a leer Memorias de un ser menor , debido a que previamente había seguido algún trabajo de su autor y me había parecido interesante, y si bien es cierto que uno de sus relatos gusta o entretiene, todo el conjun...