Supongo que antes de comenzar toda esta
aventura debería presentarme, me llamo Andrea y en pocas palabras diré que soy
un laberinto de contradicciones, una devoradora de historias y una soñadora a
tiempo completo.
Siempre me ha gustado mucho
leer, es más, me atrevería a decir que la lectura forma parte de mí, me da
vida. Pienso que la literatura, al igual que la música puede dividirse en buena
o mala y que los géneros en los que decidimos embarcarnos son los que necesitamos
en cada momento. Por eso la existencia de este blog, para recomendaros obras
que me han gustado, que me han rescatado en algún momento de mi vida y que,
quién sabe, igual también puedan sacaros un poco a flote a vosotros.
A partir de aquí os diré que
posiblemente mi elección de géneros puede que no tenga orden ni sentido en un
principio y es que mi elección se basará en estados de ánimo.
De esa manera puede que en mis
malos días os recomiende una novela romántica, de esas que con solo leer la
sinopsis sabes que van a acabar bien, porque a veces necesitamos eso:
desconectar y olvidarnos de los problemas. Por otro lado pues que os recomiende
un drama de esos con los que agotas las cajas de pañuelos, porque todos tenemos
una vena masoca y a veces cuando estamos mal, buscamos cosas que nos mantengan
en ese estado. Estas serán las novelas
de para cuando nos falte el ánimo.
Sin embargo, no siempre estamos
derrotados, yo a veces tengo días que odio al mundo, odio incluso al sol por
atreverse a llevarme la contraria y no ofrecerme un día nublado al igual que mi
humor. Esos días, no os voy a mentir, a riesgo de parecer sanguinaria, me
divierte la novela negra, no solo porque jugar conmigo misma a descubrir
quién es el asesino me parezca un reto, sino porque me ayuda a ver que
hay gente mucho más desgraciada que yo. La novela negra es buena para despertar
nuestra mente, para pasar un rato entretenido y así olvidar por qué estás
enfadado antes de irte a la cama. (Puede y solo puede que en ocasiones para
empatizar un poco con el asesino y ponerle otro rostro a sus víctimas y no os paséis
que seguro que más de uno dejasteis un sim dentro de la piscina sin escalera).
Otros días serán normales, y
simplemente querréis escapar de la rutina o leer porque encerraros en una
novela es parte de ella. Aquí sí que os volveré locos, porque aparecerán las
novelas históricas, fantásticas, psicológicas, todas esas que te obligan a
pesar, a concentrarte un poco más, porque hay días que te apetece ponerte un
poco más "profundo".
Así que esto es lo que es mi
blog, un conjunto de reseñas y recomendaciones basadas en mi experiencia para
libertaros un poco dependiendo de vuestros estados de ánimo. Porque la
literatura no deja de ser otra vía de escape al igual que la música. Y si Castle of glass nos acompaña en nuestros
días malos, y sigue sonando aunque nos deje muy metidos en la mierda. También
es posible que Hasta que el viento te devuelva la sonrisa nos
acompañe cuando necesitemos emocionarnos, o que Julián Carax nos conquiste
en La sombra del viento, que disfrutemos de los paraísos
artificiales sin probarlos de mano de Baudelarie. Que viajemos sin mover ni un
solo músculo siguiendo a Amelia Gayaroa a través de medio mundo…
Así que eso es lo que os
ofrezco, una opinión y un consejo para escapar o refugiarnos del mundo cuando
lo necesitemos. Un amigo que esté ahí a lo largo de los días, hasta en los
malos. Mi finalidad aquí es recomendaros un pedacito de vida.
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