Ir al contenido principal

Para los días en los que necesites creer que los finales felices son posibles. (La vida son dos días, entonces bésame).

“La vida son dos días, entonces…” poneos a leer

No había leído ninguna obra de Roberto Emanuelli hasta que esta novela llegó a mis manos y no puedo decir que me haya decepcionado.

En esta obra el lector puede iniciar un viaje,  y seguir a cualquiera de sus protagonistas que aprenderán a valorar las cosas verdaderamente importantes, como el amor. Y no me refiero al amor romántica, si no a ese que muchas veces damos por hecho o que no llegamos a saber valorar, el amor familiar, el de la amistad, ese que da todo y no pide nada a cambio.

Es una novela para crecer, para emocionarse. Para descubrir que las cosas no son lo que parecen y que las opiniones generadas con prejuicios pueden no ser las acertadas. En esta historia sufrí junto a Leonardo, naufragué junto a él y su pasado en ocasiones. Me enamoré de sus recuerdos, de su amor por Angela, de esa forma de sentir tan sensible… Me dolieron sus miedos y los sentí porque empaticé con ellos, por si esta novela es algo, es muy humana.

Me reí con Laura, cuya juventud eché de menos y rememoré pasando páginas. Volví a ese amor adolescente, a necesidad de liberarme a través de las palabras. Recordé cómo a veces nos revelamos contra los padres, a esa sensación de que no nos comprenden, lo mucho que duele el primer amor y la gracia que hace cuando vuelves a mirar ese momento con los ojos de la experiencia.
He disfrutado de su viaje, el que vivimos todos, el de la vida. Me han gustado esos poemas dando un toque de poesía a la obra, dando más vida a los capítulos. En resumen, recomendaría esta obra y me hace especial ilusión que la historia de Leonardo y Laura forme parte de mi humilde biblioteca.

Así que este es mi consejo: si en algún momento la vida os ha hecho tropezar, hasta pensar que no os levantaríais nunca. Si habéis sentido inseguridades, si os habéis refugiado en la escritura o la literatura, confiado en las personas que no deberías, apreciado demasiado tarde el valor de un amigo… Si os habéis enamorado de alguna ciudad desconocida, o si no lo habéis hecho y quieres vivirlo a través de otros ojos, esta es vuestra novela. Porque puede que no solucione nada, pero podréis ver que los problemas tienen solución. Porque a veces eso es lo que necesitamos, un momento divertido con una historia que nos enseñe que los finales felices todavía existen para aquellos que se molestan en luchar por ellos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Para los días filosóficos... (Memorias de un ser menor)

Un lector o un escritor saben reconocer el talento cuando lo tienen entre las manos, esto es una afirmación personal, y posiblemente no sea ni la mejor forma, ni la más correcta de empezar una reseña, pero siempre he tenido un problema con seguir las normas y ya os avisé que lo mío no eran las reseñas al uso.  Ahora bien, ¿para qué he escrito esto? Muy sencillo, sé que existen auténticas maravillas literarias, para todos los gustos, y que lo bueno de un libro es que en muchos casos es una buena forma de “desconectar” (a mí me pasa constantemente). Sin embargo, Memorias de un ser menor es una obra para esos lectores, que han devorado bibliotecas, que no saben ser si no es a través de palabras. Y por qué os preguntaréis, la respuesta es que es especial.  Comencé a leer Memorias de un ser menor , debido a que previamente había seguido algún trabajo de su autor y me había parecido interesante, y si bien es cierto que uno de sus relatos gusta o entretiene, todo el conjun...